Los techos y las torres de muchas iglesias de Ayacucho podrían colapsar en cualquier momento, debido al resquebrajamiento producido a consecuencia de la humedad provocada por las constantes lluvias y su antigüedad.
Es el caso del templo de San Francisco de Paula, donde el concreto de las torres se desprende a pedazos y los agujeros que presenta la cubierta de teja, hace que el agua se filtre.
Según el sacristán Julio Conde Ventura, hace dos años se restauró el recinto con cemento, que no es el material adecuado. "Éste y los demás templos necesitan una refacción con piedras, puesto que están construidos con ese tipo de material", indicó.
Asimismo, explicó que la restauración de los templos es costosa por el material y el modelo de la arquitectura. "No hay trabajo articulado entre el Instituto Nacional de Cultura (INC) y gobierno regional y las mismas autoridades eclesiásticas por mantener los monumentos religiosos y culturales, al parecer por desconocimiento", indicó Conde Ventura, que también es guía oficial de turismo.
Por su parte, la directora encargada del INC, Marcelina Berrocal Avilés, señaló que el arzobispado no ha informado la situación real de todos los templos.

